vic: Antes de nada dicir que hoxe non hai resumo do día 3, simplemente porq...
roris: ademais puideras ir de balde!! en fin...
roris: en el bus turistic curra la hermana de marian!!! podias haberle llevad...
Julia: Cómo me gusta Barcelona! disfrútala y saca el máximo partido a tu viaj...
Lucía: Hola, Víctor! A verdade é que esa viaxe parece que está a ter moi boa...
Anavic: A boquería!! ese é un dos sitios que teño pendiente, eu estiben no mer...
vic: @Anavic No fondo ata podería dicir que estivo ben iso de ir coñecer o ...
An interactive film by Chris Milk. Aplicación en HTML5 curiosa.
Instalar modem Alcatel X060S de Internet Móvil de Simyo en Ubuntu 10.04
Como leer los pantallazos azules de Windows
Contribuciones interesantes para OsCommerce
Aplicaciones Android para dejar con la boca abierta a los demás
[IMGs][Eng] Mecanísmos complicados explicados con animaciones simples
coberturamovil.es, localiza antenas de telefonía móvil en un mapa con info de operadora y tecnología
Uso y funcionamiento de Sinadura (aplicación para firmar documentos digitalmente)
Archivo sección libros
Dimitri: Si Atlas sostiene el mundo, ¿qué sostiene a Atlas?
Tasso: Atlas se sostiene sobre el caparazón de una tortuga.
Dimitri: Pero ¿sobre qué se sostiene la tortuga?
Tasso: Sobre otra tortuga.
Dimitri: ¿Y qué sostiene a esa tortuga?
Tasso: Querido Dimitri, de ahí para abajo todo son tortugas.
Este fragmento de diálogo griego antiguo ilustra a la perfección el concepto filosófico de retroceso infinito, una noción que aparece cuando nos preguntamos si existe una causa primera de la vida, del universo, del tiempo y el espacio y, con una significación aún mayor, de un Creador. Algo tiene que haber creado al Creador, de modo que el caparazón de tortuga causal no se detenga en él. O en el Creador que está antes que él. O en quienquiera que le preceda. De ahí para abajo todo son Creadores; o mejor dicho de ahí para arriba, puesto que ésa parece ser la dirección en la que hay que buscar a los Creadores.
Extracto del libro Platón y un ornitorrinco entran en un bar... (La filosofía explicada con humor) de Thomas Cathcart y Daniel Klein
2 comentarios | 253 clicks
En este mismo instante
hay un hombre que sufre;
un hombre torturado
tan sólo por amar la libertad.
Ignoro dónde vive;
no sé que lengua habla
o el color de su piel;
mucho menos su nombre:
mas justamente ahora
cuando tus ojos leen
mi pequeño poema
ese hombre existe y grita:
mientras muerde sus labios
para no denunciar
a los amigos. ¿Oyes?
Un hombre solo grita
maniatado: jadea
en algún sitio. ¿Solo?
¿No sientes como yo
el dolor de su cuerpo
repetido en el tuyo?
¿No te mana la sangre
bajo los golpes ciegos?
Nadie está solo. Ahora
en este mismo instante
también a ti y a mí
nos tienen maniatados.
Nadie está solo de José Agustín Goytisolo leído en el libro Ninguén está só1
7 comentarios | 556 clicks
A maioría da xente á que axudo non ten nada. Perdeuno todo na guerra. Desapareceron para sempre as súas fotografías, os seus obxectos persoais, os seus recordos familiares... e moitos viven obsesionados por esa falta de pasado. É curioso, Dzevad, porque eu tampouco manteño nada que me ligue ao pasado... excepto as túas cartas. Nada teño, por exemplo, que me indique que un día habitei o corazón dunha familia normal, con pais e irmáns. Nada. E, con todo, prefiro que así sexa: desde a súa desaparición renunciei á memoria. Se cadra, porque esa lembranza anterior á guerra era tan doce que podería afundirme para sempre. Ou se cadra porque a vida nin tan sequera me deu a posibilidade de botalos de menos. Non o sei. Por iso me abraia esa obsesión polos pequenos obxectos do pasado que mostran a maior parte das persoas coas que trato.
Extracto do relato A Gerra de Fran Alonso incluído no libro O son das buguinas
3 comentarios | 481 clicks
Lucía un vestido azul satinado. Su cabello era de color almendra y la piel de sus hombros y la garganta esbelta parecía trasparentar la luz. Se detuvo en lo alto de la escalera y se volvió un instante. Por un segundo, sus miradas se encontraron y ella le concedió apenas un esbozo de sonrisa. Luego, el aya rodeó con sus brazos los hombros de la muchacha y la guió hacia el umbral de un corredor por el que ambas desaparecieron. Julián bajó la vista y se encontró con Jorge de nuevo.
[...]
Julián siguió al muchacho dócilmente, pero el mundo le resbalaba. Por primera vez desde que había subido al Mercedes Benz de don Ricardo Aldaya comprendió el propósito. Había soñado con ella en incontables ocasiones, con aquella misma escalera, aquel vestido azul y aquel giro en la ventana de ceniza, sin saber quien era ni por qué le sonreía. Cuando salió al jardín se dejó guiar por Jorge hasta las cocheras y las pistas de tenis que se extendían más allá. Sólo entonces volvió la vista atrás y la vio, en su ventana del segundo piso. Apenas distinguía su silueta, pero supo que le estaba sonriendo y que, de alguna manera, también ella le había reconocido.
Extracto del libro La sombra del viento de Carlos Ruiz Zafón
2 comentarios | 156 clicks
Extracto del libro La soledad de los números primos de Paolo Giordano
0 comentarios | 129 clicks
Amor e fluídos, por Camilo Franco do libro Palabras contadas
Dicir que tiven a sorte de ver ao autor en directo lendo este conto que o remata con unha frase que di algo así: As cousas importantes da vida sempre se deciden por parvadas.
Voume subir a un pedestal deses que teñen os críticos literarios e vou escribir unha desas frases que aparecen nas portadas e/ou contraportadas a xeito de publicidade subliminal para que merques o libro: Un conxunto de irrealidades cotiás mesturadas coa morte, o amor e o sexo que les expectante da última liña de cada conto. Para ler o resto de contos merquen o libro que tampouco é cuestión de facer un plaxio completo.
Discúlpenme este par de entradas en gallego los que no lo entiendan. En las próximas entradas dejaré mi amada lengua materna y volveré al idioma del imperio.
2 comentarios | 377 clicks
Cravos novos, por Camilo Franco do libro Palabras contadas
3 comentarios | 275 clicks
El contenido de esta web está bajo una licencia Creative Commons. Lo puedes copiar, modificar y distribuír libremente, con el único requisito de mencionar su origen.
entrar